El emplazamiento militar representaba una "amenaza para las fuerzas estadounidenses y el tráfico marítimo comercial en el estrecho de Ormuz", informó una fuente norteamericana
León XIV pudo apreciar de cerca el nuevo modelo, abrir sus puertas, preguntar por la velocidad que alcanza y, por último, se animó a sentarse en la plaza del piloto y, poniéndose las gafas, se interesó por cada detalle