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Transforma tu Look Un cuello firme
Por Eileen Hernández Smitter
¡Desafía la edad!
Existe un fuerte vínculo entre la apariencia física y la salud emocional. Ante esto, la medicina estética trabaja para corregir imperfecciones, suavizar los efectos del envejecimiento y aportar armonía a los rasgos faciales
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La aparición de líneas de expresión es uno de los primeros indicios del envejecimiento; esos pliegues que se manifiestan alrededor del rostro de forma inevitable. Aunque no pretendemos ocultar el paso del tiempo, rara vez estamos preparados para que nos delate. El cuello es, de hecho, una de las zonas más propensas a desarrollar estas arrugas debido a diversos factores que aceleran este proceso natural. Ante esto, la medicina estética llega con una maquinaria pesada, donde especialistas y tecnología de punta conspiran para mejorar la apariencia y fortalecer los niveles de confianza



Entre lo físico y lo emocional
No hay quirófanos ni periodos largos y dolorosos de recuperación. La tecnología avanza y se asoma activamente en los procedimientos estéticos, para esta rama de la medicina los tratamientos mínimamente invasivos se posicionan y ganan popularidad por sí solos.
Físicamente, estimulan la regeneración celular, recuperan tejidos dañados, corrigen defectos y mejoran la salud de la piel. Para conseguir bienestar emocional, estos tratamientos alivian la disconformidad, impulsan la autoestima y la confianza, reduciendo entonces los niveles de ansiedad y distanciamiento social. No es cuestión de vanidad y egocentrismo, es cuestión de actitud. “Verse bien siempre va a reflejar salud y bienestar”, nos afirma el doctor César Delgado, cirujano plástico y reconstructivo.
Sin duda, los avances tecnológicos representan la clave para esta rama de la medicina. “Contamos con tecnología a nivel de cualquier país del mundo, tanto para la realización de procedimientos estéticos quirúrgicos como mínimamente invasivos… lo realmente importante es establecer una expectativa real de lo que queremos lograr, sin sobrepasar los límites de la armonía facial”. Así, nos adentramos al mundo estético facial de la mano de especialistas, quienes tienen todo un repertorio de procedimientos que ofrecen resultados naturales acordes a las necesidades del paciente.

Leyenda Dr. César Delgado

Dr. César Delgado, Médico Cirujano
Egresado de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado. Con postgrado en Cirugía General y Cirugía Plástica de la Universidad Central de Venezuela. 
Instagram: @cesarplastic
Unidad Quirúrgica XILUET, Las Mercedes, Caracas - Venezuela.
Citas en Caracas, Barquisimeto, Acarigua y San Carlos por WhatsApp: +58 0412- 712.99.72.



El gran delator
El cuello es una de las zonas donde las arrugas se exhiben con orgullo, así que debemos tomar cartas en el asunto. “Es una piel fina y delicada, sometida constantemente al movimiento, a la exposición solar y a cambios progresivos en la calidad de la piel, el colágeno y la firmeza de los tejidos… El cuello es, sin duda, una de las zonas que más puede revelar el paso del tiempo”, explica la especialista en dermatología, la doctora Elisa Villasmil.


Dra. Elisa Villasmil
Dra. Elisa Villasmil, dermatóloga
Egresada de la Universidad del Zulia en Medicina Interna. Con postgrado en Dermatología de la Universidad Central de Venezuela. Especialista en Tecnología láser, inyectables y tricología.
Instagram: @draelisavillasmil / @clinicaderm.avanzada
Teléfono: +58 0424-602.76.74


La doctora Elisa nos reafirma que, el cuidado desde casa es la base para mantener nuestra piel saludable. Una rutina diaria es indispensable, en combinación con los procedimientos especializados según las necesidades de cada persona. “En la consulta podemos trabajar sobre la textura, los poros, las manchas, la vascularidad, la producción de colágeno y calidad global de la piel… para mí, este es uno de los grandes avances de la dermatología estética, no se trata de transformar un rostro, sino de utilizar la ciencia y la tecnología para conseguir una piel más sana que envejezca de la mejor manera posible”. Específicamente, en el cuello se utiliza la toxina botulínica para suavizar las bandas del músculo platisma, skinboosters para mejorar la hidratación y calidad, bioestimuladores de colágeno para estimular progresivamente la producción de nuevo colágeno para mejorar la firmeza y estructura cutánea, radiofrecuencia con microagujas para controlar la flacidez, láseres fraccionados para trabajar la textura y remodelación y, ultrasonido focalizado, que permite actuar en planos más profundos y en la remodelación de los tejidos.
Para un efecto más intenso de definición a través de una intervención, el cirujano plástico el doctor César nos detalla que, “el mejor procedimiento es el lifting cervicofacial, que trabaja el plano muscular y la piel del cuello, devolviendo turgencia, tensado y lozanía que se pierden con la edad”. Es un tratamiento más radical que, aunque necesita de cuidados postoperatorios más específicos, es una cirugía menor con grandes resultados.




Arrugas prematuras… daños por la tecnología
El uso constante de aparatología inteligente está causando estragos en todos los sentidos, y aunque parezca exagerado, la piel sí se está viendo afectada. El síndrome del cuello tecnológico viene acelerando la presencia de señales prematuras de envejecimiento en esta zona: flacidez, líneas de expresión y abultamientos, la repetición constante del movimiento al bajar la cabeza para mirar los dispositivos es la causante de todo este desbarajuste, sumando a esto factores como: exposición constante al sol sin protección, genética, falta de hidratación o una nutrición inadecuada.
En este sentido, en las entrevistas con los especialistas ambos coinciden que efectivamente se ha visto cierto incremento en la aparición de líneas de expresión en personas jóvenes, gracias a la combinación de dichos factores y es por esto que, hacen un llamado a la prevención. Corregir la postura al momento de utilizar celulares y afines y, el uso diario de protección solar en el área es fundamental para mantener esas arrugas alejadas de nuestro cuello.


La doctora Elisa Villasmil realizando un tratamiento