¿Cold Plunge? Puede que no tengas idea del término, pero seguro has visto más de un video en redes sociales de alguien realizando esta práctica tan popular. En qué consiste, pues en sumergir el cuerpo en agua a temperatura muy baja, generalmente por debajo de los 15 grados Celsius, por un tiempo breve de 1 a 5 minutos.
Aunque se ha viralizado como una tendencia moderna, sus raíces se remontan a la medicina antigua de las civilizaciones griega y romana, quienes utilizaban los baños fríos para templar el espíritu y sanar el cuerpo.

Pero más allá de la tendencia, ¿qué ocurre realmente cuando el cuerpo entra en contacto con el frío? Dilan Esteva, socio-fundador de Vitalice, nos explica cómo funciona esta práctica, qué papel juega la respiración y por qué, para él, el verdadero desafío no está en soportar el frío, sino en aprender a controlarlo.
ODW: Para quienes todavía no lo conocen, ¿qué es exactamente?
DE: es una inmersión controlada en agua fría durante un período determinado. Pero para mí, el cold plunge va más allá de meterse en agua fría. Es aprender a controlar la respiración, mantener la calma ante la incomodidad y salir de la experiencia sintiéndote activado y presente.
ODW: ¿Qué papel juega la respiración?
DE: es fundamental. Los primeros segundos pueden ser bastante intensos porque el cuerpo reacciona automáticamente al frío y la respiración tiende a acelerarse. Por eso siempre hablamos de controlar la respiración y no de luchar contra el frío. Entrar, respirar y recuperar el control. Esa parte, para mí, es una de las grandes enseñanzas de esta práctica.
ODW: ¿Qué sucede en el cuerpo durante esos primeros segundos?
DE: la reacción es inmediata. El cuerpo percibe el frío como un estímulo fuerte: cambia la respiración, aumenta la activación y se produce la vasoconstricción. Lo interesante es que, aunque físicamente estás sintiendo ese estímulo, mentalmente tienes que aprender a mantener la calma. Y justamente ahí empieza gran parte de la experiencia.
ODW: ¿Cuál es el error más común de quienes comienzan?
DE: pensar que más frío y más tiempo significan mejores resultados. No se trata de demostrar cuánto tiempo puedes aguantar ni de utilizar la temperatura más baja posible. Se trata de encontrar una exposición que tenga sentido para ti y que puedas realizar de forma segura y consistente.

Consejos de seguridad
- Ve poco a poco: baja la temperatura de tu ducha diaria por 30 segundos antes de pasar a la tina con hielo.
- Controla la respiración: respira lento y profundo para calmar el cuerpo cuando entre al agua.
- Limita el tiempo: con 1 ó 2 minutos es suficiente para obtener los beneficios sin riesgos.
“El cold plunge es parte de un concepto más amplio de bienestar: recuperación física, energía, enfoque y disciplina”.
ODW: ¿Cuánto tiempo debería durar una sesión?DE: no existe un tiempo universal que funcione para todos. Depende de la temperatura, la experiencia de la persona y el objetivo de la sesión. Para alguien que está empezando, una exposición corta puede ser más que suficiente. La idea es calidad sobre cantidad.
ODW: ¿Qué debemos hacer al salir del agua?DE: salir con calma, secarse, ponerse ropa seca y dejar que el cuerpo vuelva progresivamente a una temperatura confortable. No buscamos convertir la salida en otra prueba de resistencia. El objetivo es que la experiencia sea beneficiosa y sostenible.
ODW: ¿Qué puede aportar esta disciplina a la salud?DE: sería muy limitado hablar solamente de recuperación muscular. Muchas personas también buscan esa sensación de energía, activación y claridad mental que experimentan después de una sesión. Además, hay algo que personalmente considero muy importante: la disciplina. Entrar voluntariamente en agua fría te obliga a controlar la respiración y enfrentarte a un momento de incomodidad. Con el tiempo, esa práctica puede convertirse en una herramienta para trabajar el autocontrol y la capacidad de manejar el estrés.



Beneficios en cuerpo y mente
- Recuperación muscular: reduce el dolor y la inflamación post-ejercicios.
- Claridad mental: libera dopamina y noradrenalina, elevando el ánimo y la concentración.
- Sistema inmune: activa los glóbulos blancos y mejora las defensas del cuerpo.
- Control del estrés: entrena al sistema nervioso para tolerar shocks físicos.
ODW: ¿Existe una frecuencia ideal para practicarlo?DE: no creemos que exista una fórmula exacta que funcione para todos. Si entrenas, puede ser una herramienta interesante dentro de tu recuperación. Si lo utilizas como parte de una rutina de wellness, puedes incorporarlo de otra manera. Lo importante es encontrar una frecuencia que puedas mantener. La constancia es mucho más importante que llevar el frío al extremo.
ODW: ¿Hay personas que deberían evitar los baños de hielo?DE: las personas con antecedentes cardíacos, enfermedades cardiovasculares u otras condiciones médicas deben consultar previamente con un profesional de la salud. También recomendamos hacerlo ante cualquier condición que pueda verse afectada por una exposición intensa al frío. La seguridad siempre está primero.
Vitalice
Una marca venezolana fundada por dos amigos apasionados por la salud, que transforma la terapia de cold plunge en una herramienta accesible de disciplina y recuperación física. “Queremos que Vitalice represente una experiencia, una filosofía y una forma diferente de entender la recuperación. No se trata simplemente de tener una tina con agua fría. Se trata de crear un espacio para cuidarte, recuperarte, activarte y, de alguna manera, retarte a ti mismo”.
Contactos. Instagram: @vitalicevzla / WhatsApp: 0412-313.60.90 / Email: vitalice.vzla@gmail.com / Web: vitalice.org
Unos minutos en agua helada pueden reducir la inflamación, mejorar tu energía y fortalecer tu resiliencia mental.