Hay personas que llegan al fútbol por tradición familiar, pero en el caso de Antonella, todo comenzó con una intuición. Una niña que, mientras acompañaba a su papá al quiosco cada fin de semana, corría directo hacia las páginas deportivas.
Lo curioso es que en su casa nadie era especialmente futbolero. Pero las historias de superación y la emoción de la competencia parecían haberla elegido a ella mucho antes de que pudiera ponerle nombre a su vocación.
Esa pasión encontró pronto un complemento natural: la comunicación. Mientras destacaba en el voleibol, también era la estudiante que disfrutaba leer en público, exponer en clase y tomar el micrófono cuando se presentaba la oportunidad.
Definitivamente, si algo define la carrera de Antonella no es sólo haber entrado al periodismo deportivo, sino haberse quedado. En una industria históricamente dominada por hombres, entendió que el verdadero desafío no era convencer a los demás, sino convencerse a sí misma. Por eso repite una frase que se ha convertido en parte de su filosofía: “No es cuestión de género sino de capacidad”.
Esa convicción la ha llevado a cubrir los eventos más importantes del fútbol y a construir una carrera internacional que hoy la tiene como una de las voces latinas más reconocidas de este deporte. Para ella, el momento más surreal sigue siendo cuando entrevistó a Lionel Messi por primera vez, porque tenía seis meses sin ejercer profesionalmente cuando recibió la oportunidad de cubrir el debut del astro argentino en Estados Unidos. Lo que ocurrió después parece escrito por un guionista amante de los finales épicos: gol de tiro libre al minuto 93, una audiencia global pendiente del fenómeno y la primera entrevista del campeón del mundo tras su llegada al país. “Esa entrevista para mí fue espectacular”, afirma. “Fue algo que me cambió la vida”.
No exagera. Aquella conversación con Messi se convirtió en un punto de inflexión que consolidó su carrera y le abrió nuevas puertas dentro de la Major League Soccer. De hecho, mientras lees esta entrevista, ella está cubriendo la Copa del Mundo 2026.
Además de su carrera como periodista de deportes, tiene un podcast llamado “More Than Mamis”, donde habla con mucha sinceridad sobre la maternidad moderna y de que lo importante no es ser una mamá perfecta sino feliz: “Yo siento que la maternidad me hizo mucho más humana en el trabajo, más ambiciosa por la vida también, porque quiero ser mi mejor versión”.
Ahora no tiene mucho tiempo libre, pero le encanta leer, salir a pasear al aire libre con su esposo e hijos (sobre todo a la playa) y entrenar en el gimnasio: “Es como mi terapia. En ese momento yo olvido todo y me enfoco solamente en mí y reconfirmo que me estoy amando de adentro hacia afuera”.
De música, por supuesto escucha a su esposo, el cantante Víctor Muñoz; pero también disfruta de Elena Rose y Rawayana.
Hoy, después de entrevistas con figuras como David Beckham y coberturas internacionales, Antonella sigue viendo el fútbol con la misma intensidad de aquella niña que leía los periódicos deportivos los domingos.
Tal vez ahí está el secreto... Detrás de la profesional impecable sigue estando la aficionada apasionada.