od casas
POR BRIAN FIGUEROA / FOTOGRAFÍA NÉSTOR HERNÁNDEZ
Pedro Jorge Mendoza
Más allá de las estructuras físicas, Grupo MDT se consolida como un equipo que busca dejar una huella duradera e innovadora en el desarrollo de las ciudades
      A-    A    A+


Construyendo el futuro

Arquitecto Pedro Jorge Mendoza (Presidente de Grupo MDT), en el Tolón Fashion Mall.

En el ecosistema de la arquitectura capitalina, las tendencias suelen ser efímeras como en la moda, pero esto no significa que no existan personajes que dejen huella en su trayectoria, como es el caso de Pedro Jorge Mendoza, quien ha logrado erigir algo mucho más desafiante de sostener que un rascacielos: un legado de integridad. Al frente de Grupo MDT, una firma que este año celebra su quincuagésimo aniversario, Mendoza no sólo ha diseñado estructuras, sino que ha esculpido la identidad urbana con una filosofía que resuena en las páginas de las publicaciones más prestigiosas. Fundada en 1976 bajo el nombre de Mendoza-Dávila y Asociados, la oficina nació con la ambición de ofrecer un servicio integral que fusionara el urbanismo con el diseño de interiores. En 1991, la visión se expandió con la creación de Constructora MDT, integrando la gerencia y la asesoría financiera en un sólo sello de excelencia.

Para Mendoza, la arquitectura es un diálogo íntimo entre la ética y la estética. "Creo que la ética no es sólo un principio, sino una realidad que se vive día a día", afirma con la serenidad de quien ha visto transformarse el horizonte. En su cosmovisión, el diseño es un acto de honestidad profunda: "La arquitectura es un arte que motiva la inteligencia y la preparación para diseñar con honestidad para un tercero: el cliente, el amigo o una compañía". Es esta transparencia la que ha permitido que el grupo navegue cinco décadas de cambios sociales y económicos. "Al fallar la ética y la honestidad con uno mismo y con el usuario-cliente, se pierde todo, incluida la continuidad", sentencia.

Esta continuidad es la que hoy celebra Grupo MDT. Con la evolución de su imagen en 2023, la firma ha demostrado que la madurez no está reñida con la innovación. Su concepto de "espacio ideal" ha mutado de forma orgánica. "El espacio ideal evoluciona con el tiempo. Cambian las ideas, las necesidades de los clientes, las normas y los materiales", explica Mendoza. Como un visionario del entorno habitado, entiende que su labor es predecir el futuro: "Como constructores de un futuro, es obligatorio entender cómo cambian los usuarios, las ciudades y el medioambiente".


Una mirada íntima al hombre que transformó el concreto en cultura urbana.


El impacto de su trayectoria trasciende al concreto. Al reflexionar sobre este medio siglo, Mendoza mira hacia las futuras generaciones de arquitectos con un sentido del deber ciudadano. "Tenemos el deber de hacerlo lo mejor posible para que lo que diseñamos y construimos dé una mejor calidad de vida y una mejor cultura urbana", comenta. Para él, la arquitectura es la huella digital de una sociedad. "Las edificaciones duran mucho tiempo en su entorno. Si damos lo mejor como equipo con pasión y conceptos, hacemos la diferencia".
 
Con un espíritu vibrante, concluye que su profesión es una celebración de la existencia misma: "Los arquitectos hacemos ciudad; como dicen los ticos (costarricenses), diseñar y construir es pura vida". En estos cincuenta años, Pedro Jorge Mendoza y Grupo MDT han demostrado que la arquitectura trasciende lo físico.