Bienestar 101
POR VANESSA ALVES DA COSTA @vanesitaalves
Las hormonas
Son sustancias químicas, imprescindibles, que ayudan a regular los procesos del cuerpo, como el hambre, la presión arterial y el deseo sexual
      A-    A    A+



Mensajeros biológicos

Las hormonas son mensajeros químicos en el organismo, regulan funciones como el crecimiento, el metabolismo, la reproducción, el estado de ánimo, entre otros. La nutrición (grasas saludables), el estrés y el sueño, influyen directamente en su equilibrio. Viajan por la sangre y afectan tejidos específicos, de forma lenta pero constante. Consultamos a las doctoras Yovana Cella, endocrinóloga y Elizabeth Natale, ginecólogo, para conocer cómo abordan este tema en cada una de sus especialidades. Ambas tienen relación, porque el endocrinólogo, se dedica a investigar cómo funcionan estas glándulas (como la hipófisis, la tiroides, el páncreas, las glándulas suprarrenales, las gónadas, etc.) y a tratar las alteraciones que puedan presentarse en su funcionamiento. Mientras que el ginecólogo, trata las alteraciones hormonales en la mujer, que se manifiestan con trastornos de los ciclos menstruales, como la perimenopausia.



Clasificación, según su naturaleza
Las hormonas son una parte importante de la salud y bienestar. El cuerpo libera diferentes tipos, para regular los diversos procesos corporales.
- Hormonas tiroideas (T3 y T4): ayudan a regular el metabolismo del cuerpo al controlar los niveles de energía, calor corporal y peso.
- Cortisol: se produce en las glándulas suprarrenales y contribuye a regular el proceso metabólico y el sistema inmunológico.
- Adrenalina: liberada durante situaciones emocionalmente estresantes, prepara al cuerpo para reacciones rápidas.
- Testosterona: desempeña un papel importante en el desarrollo de características sexuales masculinas, como vello facial y masa muscular.
- Estrógeno: ayuda a regular la reproducción, así como a mantener los huesos fuertes y una piel sana.
- Progesterona: sirve para mantener embarazos saludables.
- Insulina: mantiene equilibrados los niveles de azúcar en sangre, eliminando la glucosa del torrente sanguíneo e introduciéndola en las células, donde puede utilizarse como energía.
- Melatonina: se produce por la glándula pineal, es la que regula los ciclos de sueño y vigilia.

El cuarteto de la felicidad



Oxitocina: “hormona del amor”, la de los vínculos sociales y confianza.
Dopamina: relacionada con el placer y la motivación.
Serotonina: afecta el estado de ánimo, el sueño y el apetito.
Endorfinas: analgésicos naturales, reducen el dolor y generan euforia.




Un papel fundamental
Las hormonas cumplen varias funciones en el organismo, como regular el metabolismo y la energía, equilibrar los niveles de azúcar, líquidos y sal en la sangre, el apetito y la acción sobre diversos órganos, entre muchas otras.



Algunos ejemplos:
- La reproducción y función sexual: controlan el ciclo menstrual, la fertilidad, el embarazo (progesterona) y características sexuales secundarias (testosterona, estrógenos).
- Homeostasis y equilibrio interno: accionan en la temperatura corporal, la presión arterial y el equilibrio de líquidos y electrolitos.
- Estrés y emociones: preparan al cuerpo para situaciones de peligro (adrenalina) y gestionan el estado de ánimo (cortisol, serotonina).
- Sueño: regulan el ciclo de sueño-vigilia, mediante la melatonina.
“El equilibrio hormonal es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo. Un pequeño desequilibrio en la producción o acción de las hormonas puede desencadenar una amplia variedad de trastornos, afectando desde el metabolismo energético hasta la salud ósea, cardiovascular o mental. Por ejemplo, un exceso o déficit de hormonas tiroideas, puede alterar el ritmo cardíaco, el peso corporal o el estado de ánimo. Mantener el equilibrio hormonal es, por tanto, esencial para disfrutar de una buena calidad de vida y prevenir enfermedades crónicas y degenerativas”, indica la Dra. Cella (@dra.yovanacella).


Yovana Cella

Salud metabólica
Cuidar la salud metabólica es clave, para prevenir trastornos endocrinos y mejorar nuestra calidad de vida. Algunas recomendaciones de la endocrino son:
- Alimentación equilibrada: seguir una dieta variada, rica en vegetales, frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables (como el aceite de oliva), evitando los azúcares añadidos y los alimentos ultraprocesados.
- Actividad física regular: realizar ejercicio moderado, como caminar, nadar o montar en bicicleta, mínimo 150 minutos a la semana e incluir al menos tres sesiones semanales de ejercicios de resistencia.
- Mantener un peso saludable: evitar el sobrepeso y la obesidad, que son factores de riesgo para muchas enfermedades endocrinas.
- Descanso adecuado: dormir entre 7 y 8 horas diarias, ya que el sueño influye en la regulación hormonal.
- Gestión del estrés: practicar técnicas de relajación, mindfulness o actividades que ayuden a reducir la ansiedad.
- Revisiones médicas periódicas: acudir al médico para controles rutinarios, especialmente si existen antecedentes familiares de enfermedades endocrinas.

Prevenir y controlar
Mantener un buen estado de salud, según la Dra. Elizabeth Natale (@dra.elizabethnatale), puede indicar una correcta terapia hormonal. “Existen múltiples terapias hormonales y no hormonales para mejorar la calidad de vida de nuestras mujeres, deben ser indicadas por un especialista, después de evaluar al paciente y sus factores de riesgo, realizar un estudio completo para escoger la que aporte beneficios para mejorar los síntomas vasomotores, genitourinarios, prevenir la osteoporosis, reducir el riesgo de fractura, enfermedad cardiovascular, enfermedad de Alzheimer, cáncer de colon y recto, entre otros. Beneficios que sólo se obtienen con tratamientos adecuados. La idea es enseñar y guiar a la paciente a lo largo de esta etapa de transición de manera que la disfrute con salud, actividad y vitalidad”.

Momento de cambios
La doctora Natale enfatiza que, el cese definitivo de la función ovárica en su producción de estrógenos, progesterona y andrógenos, trae la pausa permanente de los ciclos menstruales, como la menopausia, un evento fisiológico normal en la vida de la mujer, con cambios biológicos y psicosociales.
“La edad promedio de aparición está entre los 48 y 52 años, aunque podemos ver casos de menopausia precoz o tardía. No siempre está acompañada de síntomas y no hay ninguna condición que permita predecir quienes van a presentarlos. Debido a la gran acción de los estrógenos en todo el cuerpo: cerebro, mama, hígado, útero, vagina, vejiga, etc., los síntomas menopáusicos afectan en todos los órganos”, expresa la ginecóloga.
Entre las manifestaciones más frecuentes, la especialista explica que hay: sofocos o calorones, sudoración, cambios en la piel, cefalea, mareos, dolores osteoarticulares y musculares, palpitaciones, resequedad vaginal, disminución de la libido y manifestaciones psíquicas como irritabilidad, depresión, ansiedad, cambios de humor, insomnio, disminución de la memoria, apatía y desánimo.


Elizabeth Natale