Don’t worry, be happy
POR AIMARA CAÑIZALES GARMENDIA - @aimavalen
La risa, tu mejor medicina
Qué sabroso es reírse. No es casualidad que nos sintamos tan bien después de unas cuantas carcajadas, y es que reír puede ayudarte más de lo que piensas. Beneficios mentales, físicos y sociales ¡sólo riéndote! No es broma, es ciencia pura
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La risa… ese ruido contagioso que puede atraparnos en minutos y cambiarnos la perspectiva de las cosas, casi sin darnos cuenta, es científicamente la respuesta biológica ante determinados estímulos. Dicen que es la mejor medicina y es mejor saber a ciencia cierta por qué la risa ha logrado semejante título, sin además costar prácticamente nada, porque es algo natural del cuerpo que podemos incluir en nuestros hábitos diarios.



Reacción en cadena
Es viernes y para relajarte pones un StandUp Comedy en la televisión. Te sirves alguna bebida para terminar el día y con el primer chiste sueltas la carcajada. Cuando somos testigos de una situación que nos parece cómica, el cerebro manda señales e impulsos y, prácticamente sin poder controlarlo, comenzamos a reírnos. Así, como reacción en cadena, se activan más de 400 músculos, comienzan a liberarse endorfinas, baja el cortisol y se regula la adrenalina.

A nivel físico
Está comprobado científicamente que reír ayuda a:

- Mejorar la salud cardiovascular al acelerar el ritmo cardíaco, aumentar el ritmo sanguíneo y bajar la presión arterial.
- Tener más oxígeno y memoria, porque aumenta la cantidad de oxígeno en el cuerpo, entrando más a nuestro cerebro, activándolo y haciendo que nuestra memoria funcione mejor.
- Fortalecimiento muscular. Riendo, activamos los músculos, especialmente los del abdomen y el corazón que, al estar súper implicados, se relajan, se contraen y, por tanto, se tonifican. Por cierto, también puede ayudarte a quemar calorías.
- Potenciar el sistema inmune: las defensas están estrechamente ligadas al bienestar y la risa estimula la liberación de las células productoras de anticuerpos, como las del tipo “T” y “B”. Esto, más la reducción de cortisol y producción de endorfinas, hacen que nuestro sistema de defensa actúe eficazmente.
- Aliviar el dolor. Está demostrado que a largo plazo, la risa genera disminución del dolor al estimular la producción de analgésicos naturales.



Social e internamente mejor
Reír en las dificultades puede ser pilar fundamental de la recuperación. En momentos de mucha tensión, soltar una carcajada puede hacer las cosas más llevaderas. No es burla, es reírnos con respeto y usar el humor inteligentemente. Con ello alcanzaremos:
- Detener emociones angustiantes, relajarnos y recargar energías.
- Aliviar estrés, bajar cortisol y tener otra perspectiva de lo que vivimos.
- Aumentar endorfinas y producir mayor cantidad de serotonina y dopamina. La sensación de felicidad le llevará ventaja al desasosiego, la tristeza y ansiedad.
- Disminuir cuadros depresivos y trastornos mentales. Con otras terapias necesarias, la risa puede fortalecer la salud mental y prevenir la depresión. Esto está comprobado por varios estudios publicados por la American Psychological Association (APA), no en vano la risoterapia es aceptada y practicada en hospitales y centros de salud.
- Alcanzar mayores niveles de empatía, ser más resilientes y conectarnos mejor con los demás.

La risa más beneficiosa es la espontánea y auténtica, pero podemos entrenarla con hábitos sencillos como sonreír más a desconocidos, compartir con gente graciosa, reservar tiempo para una película o serie cómica, tomar un rato para leer libros de chistes, contar en familia anécdotas graciosas y divertidas. Todo esto te hará reír más y ganar salud.



“En la vida, hay que tomarse la risa en serio”.