A sus 24 años, el hijo mayor de David y Victoria ha demostrado que incluso un apellido icónico no te salva de tomar decisiones propias difíciles o tener que construir tu propio negocio que, en su caso, fue una marca de salsas.
Entre flashes y recetas gourmet, su emprendimiento Faktó y su vida con Nicola Peltz, Brooklyn está construyendo su historia con estilo, sazón y un toque de drama familiar.
Nacido en Londres en 1999, Brooklyn fue el primero de los cuatro hijos de los Beckham. Desde pequeño estuvo acostumbrado a los reflectores, pero decidió trazar su propio camino: primero como fotógrafo profesional (trabajando con revistas como Vogue y Harper’s Bazaar) y luego como creativo culinario. Su pasión por la gastronomía lo llevó a lanzar Faktó, su propia marca de salsas y condimentos, donde combina recetas accesibles con estética y sabor. En su Instagram comparte desde pastas dignas de restaurante hasta experimentos con salsas que, según él, “son para gente que quiere disfrutar la comida sin complicarse la vida, pero con mucho estilo”.
En lo personal, Brooklyn vive un momento agridulce con Nicola Peltz, su esposa desde 2022. Por un lado, está disfrutando de estos primeros años de matrimonio y su nueva vida en los Estados Unidos, pero por otro, tiene que hacerle frente a todos los rumores que hay de su enemistad con sus padres y amigos, según los tabloides, por culpa de Nicola.
Cansado de los artículos publicados por los tabloides, Brooklyn tomó sus redes para decir que si alguien lo había querido controlar toda su vida no era Nicola, sino sus padres, quienes le causaban una ansiedad profunda. Además, agregó que no deseaba reconciliarse con ellos, que su boda había tenido momentos muy incómodos por culpa de Victoria, que a sus padres sólo les importaba la marca Beckham y que había tenido que salir contando su verdad porque ellos controlaban la narrativa de los medios británicos.
Lo cierto es que, le guste o no, es difícil separar a Brooklyn de la poderosa marca que construyeron sus padres bajo el apellido Beckham (Victoria como cantante y diseñadora de moda; y David como futbolista, filántropo y empresario multifacético).
Definitivamente, su emprendimiento Faktó, su relación con Nicola y su manera de surfear los titulares lo convierten en uno de los jóvenes más interesantes y seguidos del momento. Aunque los escándalos familiares no falten, Brooklyn tiene claro que su historia se escribe con su propio estilo… y, por supuesto, con mucho sabor.