ESPECIAL JUAN PABLO DOS SANTOS
POR VANESSA ALVES DA COSTA
Un soñador imparable
Este joven atleta venezolano es ejemplo de resiliencia y convicción. Suma 42 kilómetros del maratón de Nueva York, donde vivió uno de sus sueños y logró superar los obstáculos físicos y mentales
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La llegada de Juan Pablo Dos Santos a la meta del maratón de Nueva York, que vivió en 15 horas, fue un momento que conmovió a todos los venezolanos que lo siguieron en redes sociales.
Constancia, disciplina y talento son algunas de las palabras que lo definen. En su Instagram (@juanpablo2santos) ha compartido su historia, mensajes valiosos de lucha, propósitos y el arte de disfrutar la vida, algo que, sin duda, inspira a muchos.
“Llegar a la meta de Nueva York fue un desquite conmigo. Fue la reconfirmación del valor de intentar las cosas que soñamos desde el corazón. La mejor sensación fue dedicárselo a ese Juan Pablo de hace seis años, que recibió la noticia de que había perdido las dos piernas… de ese diagnóstico de que quizás no volvería a caminar más nunca”, nos dice y agrega: “Sabía los riesgos que había. También que nadie podía garantizar que llegara a la meta, pero aún así, el propósito era muchísimo mayor que la meta en sí, por eso sabía que valdría la pena”.

Esfuerzo gratificante
El desafío más grande que asumió Juan Pablo fue mantenerse tranquilo y enfocado mentalmente: “En esas 15 horas los pensamientos negativos se hacen presentes y tu mente empieza a ponerte en bandeja de plata todas las excusas necesarias para justificar que te detengas. Dentro de cada uno de nosotros siempre está la certeza de que podemos dar un poquito más, de que el 100% no es el límite. Está nuestro corazón, alma y espíritu, que es ese que no se quiebra ni se dobla, que no siente dolor y entiende que hay algo más grande que lo físico”.
En su dieta no hubo casi cambios, pero en sus entrenamientos sí: “Reaprendí a nadar para que así pudiéramos seguir generando capacidad sin tanto impacto, entendiendo que a veces mis muñones y mi piel estaban muy irritados y afectados por tantos kilómetros que acumulaban. Le puse mucho más compromiso al gimnasio, sobre todo haciendo énfasis en el área del fortalecimiento”, afirma.

Imparables
Hace seis años, Juan Pablo sufrió un duro accidente de tránsito, donde perdió sus dos piernas. Sin embargo, él decidió transformar este dolor en una motivación.
Con tan sólo 26 años tiene como lema “Imparables”, un recordatorio que todos los sueños se pueden alcanzar y una decisión que debemos tomar en cuenta siempre.
“Después de correr Nueva York, mi meta principal y la más cercana es tomar el tiempo de disfrutar esto, de darme una palmada en la espalda y reconocer todo el trabajo que hicimos como equipo… todas las personas y patrocinantes que estuvieron acompañándome y quisieron que Imparables fuera posible. Es un momento donde quiero dejar de correr y, cuando digo esto, no tiene nada que ver con acumular kilómetros, tiene que ver con no pensar de una vez en otra meta, si no entender cuál es el objetivo de esa meta. Ahora Imparables pasará por un proceso de recalcular y volver a fijarse un propósito para que, lo siguiente, tenga un valor mayor que una simple medalla, un trofeo o unos aplausos”.


Juan Pablo en el Maratón de Nueva York


Juan Pablo en el Maratón de Nueva York

Juan Pablo en el Maratón de Nueva York