PERFIL PORTADA
POR ADRIANA BELLO G. / FOTOGRAFÍA PAOLA ZINGG
Clarissa Egaña
La creadora de la firma Port de Bras ganó recientemente el galardón de Mejor Diseñadora en el Latin American Fashion Summit, demostrando que la autenticidad se reconoce a distancia y que, aunque su ADN es 100% venezolano, su marca tiene proyección interna
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Diseñadora Latina del Año

Clarissa estudió derecho en la Universidad Católica Andrés Bello y, estando en el segundo año de su carrera, conectó creativamente con una diseñadora gráfica que, como estaba casada con un alto empresario brasileño, viajaba constantemente a Brasil, país que es muy reconocido por la calidad e innovación de sus telas, pero también por sus prácticas eco-amigables.
Se aliaron y juntas le dieron una nueva vida a Bamboo Mare, una firma de trajes de baño que fue la primera incursión de Clarissa en el mundo de la moda. Dato curioso: ese mismo distribuidor de telas, sigue siendo el de su actual firma, Port de Bras.
Al graduarse de la universidad, decidió darle un nuevo giro a su vida. Se mudó a Estados Unidos y trabajó en el departamento de marketing de varios canales de televisión. Luego llegó a Cartier, donde trabajó tanto en la parte de relaciones públicas como de branding: “Definitivamente, hay mucho de eso en el ADN de Port de Bras. Allí aprendí la importancia del branding. Fue interesante ver como una buena comunicación te trae tantas recompensas”.
Posteriormente, Clarissa conoció a su esposo e inició una nueva etapa como agente de bienes raíces: “Yo compraba propiedades para remodelarlas y luego venderlas. Esa etapa fue súper interesante para mí, porque fue donde pude poner en práctica la vena de negocio, ser una business woman”. Asimismo, asegura que muchas de sus piezas actuales estás inspiradas en el diseño de interiores.

En una barra de ballet
Estando en una clase de barre en Estados Unidos, se dio cuenta que había un vacío en el mundo de la ropa deportiva. Además, ella misma empezó a experimentar problemas en su piel que no sentía cuando usaba otras telas en su vida diaria.
Y es que me atrevería a decir que la mayoría no pensamos en el tipo de ropa que usamos para hacer ejercicios más allá de un diseño bonito, una tela que no transparente y un ajuste que nos favorezca. Pero la verdad es que, cuando nos ejercitamos, sudamos, y allí botamos un sinfín de toxinas: “La tela que suelen usar la mayoría de las marcas deportivas son poliamidas que son directamente derivadas del plástico y del petróleo… no pueden ser más tóxicas, y uno con eso allí pegado a la piel todo el día, sudando y con los poros absorbiendo”, nos dice Clarissa.
Por esos sus prendas son de lujo y más que una simple lycra, porque las telas que utiliza Clarissa para Port de Bras tienen un tratamiento que se llama Emana, que se llama así porque “literalmente emana rayos infrarrojos para la piel, lo cual tiene una serie de beneficios: te ayuda con tu ritmo circadiano, a eliminar más toxinas, con tu circulación… es como un tratamiento de salud”.
Decidió llamarla Port de Bras -un tipo de movimiento de los brazos en el ballet- porque para ella “el ballet forma parte de la infancia de la gran mayoría de las mujeres, bien sea porque tú lo bailaste, alguien de tu familia lo hacía o porque te llevaban a verlo al teatro. Además, es universal, atemporal, elegante… no es una tendencia”.
Y así son sus piezas, que siempre son una evolución de la anterior, así que no importa la temporada o cuándo las compraste, siempre las vas a poder combinar entre sí y nunca sentirás que están pasadas de moda.




Un nuevo estilo de vida
El athleisure es más que ropa deportiva, es un estilo de vida basado en el bienestar, tanto físico como mental. Mucha gente atribuye su éxito a la pandemia, pero la verdad es que es un estilo de vestir que la mismísima Coco Chanel planteaba décadas atrás, cuando basaba sus colecciones en prácticas deportivas, pero haciendo piezas que fuesen tan elegantes que también se pudiesen usar en otras circunstancias sociales.
Por eso Clarissa siempre tuvo claro que quería algo disruptivo, diferente y novedoso (incluso a veces inspirado en la alta costura)… pero al mismo tiempo que se adaptara a este nuevo modo de vivir que desde hace años se está viendo en el mundo, donde cada vez las personas le prestan más atención a su salud, pero al mismo tiempo tienen un ritmo de vida más acelerado que requiere que su ropa de hacer ejercicio también les sirva para cumplir con otras obligaciones del día.



No todo fue color de rosa
Sin embargo, al principio, aunque muchos compradores de Estados Unidos veían con admiración las piezas de Clarissa, no se animaban a comprarlas porque consideraban que no calarían en el target norteamericano, que usaban más los típicos leggings negros con un top sencillo y ya.
Pero Clarissa, confiada en su proyecto, se dedicó a hacer toda una campaña en redes y mostraba a decenas de mujeres (y ella misma) vistiendo sus diseños: “Se trata 100% de la constancia y el creer en tu innovación. Al principio se siente muy solitario, porque no estás montado en una ola de tendencia que sabes que te van a comprar. Pero yo me mantuve firme para demostrar que mi idea sí se podía llevar a la vida real”.
También contribuyó mucho que, cuando ella creó su marca hace siete años, empezaron a surgir todos los sneakers de las grandes firmas de moda de lujo.

Diseñadora del año
El pasado mes de marzo, Clarissa ganó el título de Diseñadora del Año en el Latin American Fashion Summit, una plataforma creada por Estefania Lacayo y Samantha Tam para premiar lo mejor del diseño latinoamericano en el mundo. La más reciente edición se llevó a cabo en Miami, donde Clarissa resultó ganadora por su trabajo con Port de Bras.
Era la cuarta vez que participaba y confiesa que la primera vez que fue al Latin American Fashion Summit, que fue en la Ciudad de México, se sentía “un perro verde, porque era toda una industria del resort wear, puros estampados tropicales, y yo con mi activewear futurista. No calaba ahí para nada”.
Al año siguiente, Estefania Lacayo la volvió a invitar para la edición que se haría en Cartagena, pero Clarissa seguía pensando que su propuesta todavía no era para ese tipo de evento, así que le dijo que mejor sólo iba a la parte del showroom para tener presencia de marca y lo vendió todo: “Mi esposo tuvo que ir a Caracas y llenar otra maleta porque nos quedamos sin nada. Fue Carolina Herrera, nos grabaron… de verdad que fue espectacular”.
Eso la animó a volverse a meter al año siguiente, pero por la pandemia, fue en versión digital. Clarissa se sintió muy orgullosa porque le pidieron ser una de las speakers y eso fue una señal inequívoca que le veían un gran potencial.
Y así llegó al 2022 con mentalidad ganadora. Quedó en el top 5 final y pudo presentar su marca ante el jurado: “Era una gran oportunidad para presentarle a toda esa gente mi historia, mi proyecto y mi marca. Quería hacer algo distinto. Parte de lo que teníamos que hacer era un video e hicimos uno espectacular en el Hotel Humboldt con tres bailarinas venezolanas hermosas (…) Los jueces buscan cinco cosas: originalidad, potencial de escalar la marca, calidad y diseño, inserción en el mercado (capacidad de suplir una demanda internacional) y story-telling”.



Power woman
“Para mí ser mamá fue lo que mas bien me hizo hacer Port de Bras, en el sentido de que me hizo terminar de desarrollar mi potencial creativo. También me hizo ser una mujer más disciplinada, organizada y responsable, porque lo que haces con tu marca es un poco lo que haces con tus hijos: no hay vacaciones, tienes que alimentarlos todos los días, estar encima de ellos… Agradezco mi experiencia de madre para aplicarla a mi vida de empresaria”, nos dice orgullosa.
Clarissa trabaja desde casa lo más que puede y cuando le toca viajar trata de llevarse a sus hijos con ella: “Alana llegaba con sus diseños para sus muñecas y nosotros se los hacíamos”. Igualmente, “quería que ellos vieran el sentido de trabajo, la responsabilidad con el medio ambiente, el trato a la gente, liderazgo con respeto, que vean como yo admiro a quienes trabajan conmigo y viceversa”.



Lo que viene
Desde hace casi dos años vive en Madrid y trabaja con una fábrica en Portugal para poder cumplir con la alta demanda que tiene; sin embargo, el corazón de sus operaciones sigue estando en Venezuela, donde empezó todo y todavía se hace la parte del diseño, patronaje y colecciones cápsula: “Venezuela sigue siendo el pilar fundamental de todo lo que sale de Port de Bras”, afirma Clarissa.
En la capital española, está logrando poco a poco que las mujeres también vean las infinitas posibilidades del athleisure, ya que no es todavía como lo vemos en Estados Unidos o Latinoamérica.
Aunque se lo han pedido mucho y su esposo está involucrado en su marca, Clarissa aclara que “ella no diseña para hombres”; por lo menos no por ahora, pero no se niega a hacerlo en un futuro.
La idea de hacer una colaboración con alguna marca de zapatos deportivos es lo que más le llama la atención actualmente, pues es el complemento perfecto de las piezas de Port de Bras: “Es un estilismo que va completo. Ya lo estoy investigando, haciendo diseños, pero definitivamente es algo que va más de la mano con una colaboración con alguien que ya sea experto en la parte de confección de un zapato deportivo”.


Sus recomendaciones en Madrid
Clarissa hace ejercicio en el estudio de Tracy Anderson, una experiencia que súper recomienda porque además es el único estudio que hay de ella que no sea en Nueva York o Los Angeles. De allí tomar un cafecito en Roots Lamarca. De restaurantes, recomienda Ramses y Patio de Leones, “que no son tan turísticos como la gente cree”. Se hace sus manos, faciales y tratamientos en el Six Harmonies Spa, que está cerca de la Puerta de Alcalá “con paquetes muy chéveres”. Y para cenar, Bar Manero, “con un rollo súper parisino, tapas muy gourmet, una rica champaña y un ambiente muy lindo para pasarla bien con amigos”.




En cápsulas
Diseñador favorito: Coco Chanel
Una práctica deportiva (además del ballet): Me encanta correr
Color favorito: Azul marino
Una película: My Fair Lady y todo lo de Audrey Hepburn
Una canción: Me encantan las de Sia, sobre todo Unstoppable
Un libro: Breathlogy, porque fue un libro que me cambió la manera de regular mis emociones a través de la respiración
Un lema de vida: Sé siempre rebelde
Un sueño de vida: Vivir una temporada en París trabajando en moda


IG: @clarissa_egana