Yo Soy Ignaciana
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1. ¿Bajo qué propósito nació este proyecto y cuándo le dieron inicio? 

En el año escolar 1975-1976, el Colegio San Ignacio de Loyola se estrenó con las primeras promociones mixtas, hasta entonces era un colegio para varones. Para aquel momento 32 alumnas abrieron el camino que hemos transitado todas nosotras. Hasta hoy en día, más de 2500 mujeres hemos hecho vida en el colegio, no solo en los salones, sino en instituciones, iniciativas solidarias y culturales y equipos deportivos. En este momento más de 650 alumnas recorren ese camino que otras transitamos años atrás. Este proyecto nació meses atrás cuando un grupo de antiguas alumnas detectamos la oportunidad de desarrollar una campaña para dar testimonio de aquellos valores que nos unen, los rasgos que nos identifican y los ideales que nos comprometen con Venezuela, en particular, y con el mundo, en general. Nuestro propósito con este proyecto no es otro que conmemorar y honrar a las ignacianas, así como servir de puente entre alumnas y exalumnas.


2. Realizaron encuestas a algunas alumnas y exalumnas del colegio, ¿en qué consistieron y cómo influyeron sus resultados en el enfoque del proyecto? 

Así fue, realizamos dos encuestas. La primera como punto de partida para conocer a profundidad a las antiguas alumnas y la segunda a alumnas de 4to y 5to año para trazarnos un camino común hacia adelante y guiarnos en nuestros objetivos. De la primera tenemos data cualitativa muy interesante y testimonios en preguntas abiertas que emocionan. Destaca, la hermandad que supone ser ignaciana: con los compañeros de promoción, el colegio, exalumnos. A pesar de las distancias, el contacto permanece, así como la solidaridad, el apoyo mutuo y el lema de vida “Amar y Servir”. La segunda encuesta fue a alumnas de IV y V año para identificar qué temas le gustaría tratar y cómo apoyarlas. Nos compartieron que los temas que más les interesan son experiencias de ignacianas exitosas, y las herramientas que nos da el colegio para enfrentar la vida universitaria y laboral.


3. Con base en sus propósitos, ¿qué han logrado hasta ahora y cuáles son sus próximas metas para este proyecto?

Las casualidades existen. Cuando le presentamos el proyecto al padre La Huerta (rector en el momento en que el colegio se convirtió a mixto), y el padre Orbegozo; recapitulando nos dimos cuenta de que en el curso 2020-2021 se cumplen 45 años de la entrada de las primeras alumnas y acordamos que debíamos aprovechar la ocasión para conmemorarlo. Hasta el momento y con el impacto de la pandemia, los logros más importantes son el análisis y procesamiento de los datos de las encuestas, la creación de la cuenta de Instagram “@yosoyignaciana”, ya que 62% de las exalumnas están fuera de Venezuela; y la creación de los comités de trabajo para las iniciativas de 45 años, Panales y Delegadas. Nuestra próxima meta es pasar de planificación a acción, como decía San Ignacio “El amor ha de ponerse más en las obras que en las palabras”.


4. ¿El proyecto cuenta con una estructura específica? ¿Es exclusivamente llevado por exalumnas? En caso de que no, ¿cómo podríamos involucrarnos las alumnas?

Es un proyecto de todas y para todas. En la coordinación general estamos María Pérez Brion, Albe Pérez y Mónica Hoffmann; pero el equipo es amplio (más de 45 exalumnas) en cada una de las iniciativas y la idea es seguirlo reforzando sobre todo con las generaciones más recientes. Es una buena oportunidad para reconocernos alumnas y exalumnas, y asumir los retos que se nos presentan como ignacianas.