Cuando nos iniciamos en este Deporte, nos preocupamos en adquirir los fundamentos básicos para su práctica, así normalmente buscamos obtener unas clases con un instructor, asesoría por amigos con mayores habilidades e, inclusive, en los últimos tiempos a través de tutoriales y videos en línea
No es sino cuando salimos al campo que empezamos a familiarizarnos con lo que está permitido y lo que no, en un campo de golf. Bajo este escenario es que tenemos, normalmente, nuestro primer contacto con las reglas de golf y su aplicación, sin embargo este primer contacto usualmente lo asimilamos a través de lo que escuchamos a nuestros compañeros de partida y lo seguimos aplicando por simple imitación sin detenernos a pensar cuál es su significado y peor aún, si es cierto o no, si es válido o no, ese comportamiento o esa norma que adoptamos poner en práctica producto de, podríamos llamar, la tradición oral.
Es por ello que, en una gran mayoría de ocasiones, al tener nuestras primeras experiencias en la cancha, nos sorprende el elevado número de situaciones, en que, por simple ignorancia, que no intencionalidad, podemos estar incurriendo en violaciones a las reglas de golf.
Y es allí donde entra nuestro personaje: El Caddie, ese compañero silencioso, o a veces no tanto, del cual en nuestros inicios en el golf nos volvemos dependientes, al ser la persona que siempre está ahí a lo largo de toda nuestra ronda de golf, el único, en principio, autorizado a brindarnos Consejo y a llevar, transportar y manipular nuestro equipamiento.
De su experiencia nos nutrimos para bien o para mal, su conocimiento, del juego en general y de las reglas en particular, normalmente proviene más de la experiencia que del estudio, de lo que ve, escucha y comenta en su día a día y en una pequeña parte de procurarse afianzar sus conocimientos, consultando a aquellos que él considere que pueda ilustrarle en el aprendizaje de las reglas y guiarlo en su estudio.
Así, el Caddie pasa por distintas etapas, al igual que el jugador, en su formación en el deporte, y algunos, al igual que los jugadores, procuran mejorar su aprendizaje, mediante el estudio, en procura de ser un mejor consejero, lo que en definitiva le hará ser más cotizado en su trabajo.
¿Pero realmente es necesario un Caddie para el jugador?
Muchos caddies intentan hacer jugar a su jugador en turno de la manera que ellos saben o han aprendido con su experiencia con otros jugadores y no como realmente esté en las posibilidades del jugador en cuestión, otros sin embargo saben adaptarse rápidamente a las características, pericia y capacidades del jugador al que en ese momento están brindándole su servicio.
Algunos jugadores prefieren prescindir de sus servicios, sobre todo en lo que respecta a la toma de decisiones en el campo, tales como que palos utilizar para determinado golpe o la lectura de las caídas en un Green, relegando la utilidad del caddie en simplemente el transporte de la maleta y la limpieza de la pelota, acciones que el mismo jugador puede realizar. Además es bien sabido, que a nivel colegial, los jugadores deben llevar por si mismos la bolsa y realizar todas aquellas acciones que normalmente desempeña la persona que asume la labor de caddie.
Sin embargo, un buen caddie puede ser la diferencia entre una simple ronda de golf y una que marque la diferencia. En la experiencia del caddie y en su conocimiento de la cancha, muchas veces está la llave para, reforzar la seguridad del jugador, calmar sus dudas y brindar el consejo oportuno en el momento indicado. Dominar todos los aspectos técnicos del campo y del jugador es crucial para ser un buen caddie, Jugar un juego tan desafiante a veces puede ser frustrante para el golfista, con bolas que terminan en obstáculos que complican demasiado el juego. Para ser un caddie que se destaque y no un simple cargador de maleta de golf, tendrá que mantener al jugador optimista y levantarle la moral, felicitándolo al máximo cuando las cosas salgan bien y evitar comentarios negativos que refuercen la frustración del jugador por una mala acción de juego.
Como caddie, los jugadores te pedirán consejo cuando no sepan qué hacer y, a veces, les darás recomendaciones basadas en sus propias experiencias y errores. Para ganar la confianza necesaria para escuchar y decir estas cosas, se requiere mucha confianza, sobre todo teniendo en cuenta que son la única persona con la que hablan durante momentos tensos en los greens.
Pero así como nos puede ayudar, también nos puede perjudicar, la regla 10.3 establece que el jugador puede tener un caddie para asistirle con el equipamiento, darle consejo y otras ayudas, pero también nos advierte que existen límites respecto a lo que el caddie tiene permitido y deja claro que el jugador es responsable de las acciones del caddie durante la vuelta, por ende si el caddie infringe las reglas, el jugador será penalizado, de allí la importancia de contar con un buen caddie, que no solo cargue con la maleta de golf.
Entonces valgan estas líneas para señalar aquellas acciones, que contenidas bajo las Reglas de golf vigentes, permiten al Caddie realizar, bajo alguno de estos escenarios:
1) Acciones siempre permitidas:
- Llevar, transporta y manipular los palos del jugador y otro equipamiento (incluyendo conducir un coche de golf o llevar un carrito. (Regla 10.3).
- Buscar la bola del jugador. (Regla 7.1).
- Dar información, consejo y otra ayuda antes de realizar el golpe. (Reglas 10.2a y 10.2b).
- Alisar búnkers o llevar a cabo otras acciones para el cuidado del campo (Reglas 8.2 Excepción, 8.3 Excepción y 12.2b(2) y (3)).
- Quitar arena y tierra suelta y reparar daños en el Green (Regla 13.1c).
- Marcar la posición de la bola del jugador, levantarla y reponerla en el Green (Reglas 14.1b Excepción y 14.2).
- Quitar impedimentos sueltos y obstrucciones móviles (reglas 15.1 y 15.2).
2) Acciones permitidas solo con la autorización del jugador, la cuales deben darse específicamente cada vez que sean necesarias y no de forma general para una vuelta:
- Restaurar las condiciones que han sido empeoradas después de quedar en reposo la bola del jugador (Regla 8.1d).
- Cuando la bola del jugador se encuentre en cualquier parte del campo que no sea el Green, levantar la bola del jugador bajo una regla que requiera que sea repuesta (Regla 14.1b).
De la misma forma, existen acciones que bajo ningún escenario podrá realizar el Caddie, y que solo competen al jugador, tales como:
- Conceder el siguiente golpe, un hoyo o el match al contrario o acordar con el contrario el resultado del match (Regla 3.2).
- Reponer una bola, salvo que el caddie la hubiera levantado o movido (Regla 14.2).
- Dropear (o Dropar, según el término de su preferencia) o colocar una bola al tomar alivio (Regla 14.3).
- Decidir aliviarse bajo una regla, el caddie puede aconsejar al jugador que lo haga, pero es el jugador quien debe tomar la decisión.
- También el caddie está limitado en cuanto a la ayuda que puede proporcionar en relación a la línea de juego u otra información sobre la dirección, por ejemplo no debe colocar un objeto para que sirva como referencia de línea de juego o colocarse en la llamada zona restringida, es decir, detrás del jugador en la prolongación de la línea por donde pretende realizar su golpe de putt el jugador.
Por último es importante resaltar que cuando la aplicación de una regla depende de si el jugador es conocedor de ciertos hechos, el conocimiento del jugador se considera que incluye cualquier cosa conocida por su caddie.
Resumiendo, tanto el jugador como su caddie deben conocer cuáles son los límites de éste en su colaboración, conociendo esto es necesario reconocer que la colaboración de un buen caddie es un elemento importantísimo en la obtención de buenos resultados para el jugador, cuando ambos logran engranarse como uno solo y trabajar en equipo, las posibilidades de éxito aumentan exponencialmente.
Así que, mi amigo o amiga golfista, en esa próxima vuelta de golf, cuando consiga esa muy buena ronda, que amerita celebrarla y comentarla con entusiasmo en el hoyo 19, no se olvide de agradecerle, de palabra y hecho, a ese compañero, colaborador y consejero que aportó su granito de arena para que usted obtuviese ese logro.