Poco a poco, sin grandes titulares, pero con una constancia a toda prueba, Michelle Barrios ha ido consolidándose en el golf venezolano como una realidad palpable.
Esta caraqueña de 17 años, que creció a la sombra de Rafael jr, su hermano mayor, es actualmente una referente en el golf femenino, al punto que enarbola orgullosa el bicampeonato nacional juvenil.
“Comencé desde muy chica en el golf. Mi padre, quien era presidente de la Federación Venezolana de Golf, y mi hermano mayor fueron mis guías en este apasionante deporte. Mi primer profesor fue Julián Fernández en las praderas del Lagunita Country Club. También han trabajado en mi juego los profesores Alberto González, Oscar Zapata, Luis Rivas y actualmente, Jaime Acevedo. Igualmente, cuando tenía 13 o 14 años, Carlos Larrain me dio clases”.
Explica que al principio le atraía el golf, pero no era algo que le quitara el sueño, pero una vez que comenzó a competir en serio, las cosas cambiaron. “Desde muy niña competí en los torneos internos del Lagunita y luego representé al club en los interclubes de menores -con niños de mi edad- en clubes como Guataparo y Valle Arriba. También viajé a oriente, antes de incorporarme a los torneos de la FVG”.
En este punto reconoce que el triunfo obtenido en 2019, en el campeonato nacional, en la categoría Infantil C, fue el catalizador que hizo que cambiaran las prioridades en su corta vida. “Al obtener entonces el primer lugar, nació mi pasión por el golf e inicié una carrera de alto rendimiento que hasta los momentos llevo adelante”.
Aparte de erigirse campeona nacional juvenil en los años 2025 y 2026, también coronó en el Nacional de Dobles y obtuvo el triunfo en el Abierto del Lagunita CC en 2024. “Gracias a este torneo, entré al WAGR, que es el ranking mundial amateur de mujeres”.
Torneos internacionales
Su palmarés en Venezuela fue prolífico, por lo que de allí a integrar las selecciones nacionales en competencias internacionales fue un camino expedito. “Jugué varios torneos en Florida, pero mi primer gran evento representando a Venezuela fue el Orange Bowl. Luego vino el Lima Golf, donde obtuve un gran top5”.
Pero también es una asidua competidora en torneos sudamericanos, donde ha paseado su talento y simpatía ante lo más granado del subcontinente. “Acudí a los Sudamericanos Prejuvenil en Brasil y Juvenil en Uruguay 2024, también el año pasado integré el equipo venezolano que intervino en el Sudamericano Juvenil en Paraguay, y jugué el Nico Open en Medellín, Colombia, donde obtuve un top5. Igualmente representé a Venezuela en el WALA (Women’s Amateur Latin America), torneo que reunió a las 60 mejores jugadoras de la región, y este año volví al Orange Bowl”.
Explica asimismo que en este año 2026 tiene una apretada agenda que incluye el Sudamericano Juvenil a realizarse en Chile, en el que aspira a disputar puestos de vanguardia. “Tengo grandes expectativas para este torneo, ya que siento que como equipo podemos subirnos al podio. Igualmente, en Panamá, en los Juegos de La Juventud, estamos en condiciones de agarrar podio como equipo y a nivel individual”, aseguró.
“Represento al Lagunita Country Club y mi primer profesor fue Julián Fernández, quien me enseñó los secretos para ser una buena jugadora”.
Potencia y sincronía
Quien observa a primera vista a Michelle Barrios no se imagina que pueda pegarle tan fuerte a la pelota. Todos, los que no conocen de su juego, se sorprenden al ver a una jugadora tan menuda lograr grandes tiros desde el tee.
Y precisamente, ese es uno de los puntos clave de su juego. “Siempre me he considerado una buena pegadora desde el tee, pero también me defiendo con el juego corto. Mis coaches y mi familia me dicen además que tengo muy buena actitud para el deporte, lo cual es fundamental en esta disciplina”.
Asimismo, tiene muy buena actitud con los estudios, los cuales alterna a la perfección con su trabajo cotidiano en las praderas del Club Lagunita.
“Actualmente estudio quinto año en el Instituto Andes de Caracas, donde estoy ubicada entre las cinco mejores del salón en cuanto a notas, ya que a pesar de las exigencias académicas, en el Instituto me dan facilidades y me apoyan bastante con el deporte. Dependiendo de mis necesidades, siempre me ayudan para recuperarme en mis labores curriculares”.
Ya en su último año de bachillerato, Michelle está valorando algunas opciones para estudiar en una universidad en Estados Unidos, la cual le permita obtener un título profesional y, paralelamente, le ayude a desarrollar su golf, de cara a empresas superiores.
“La idea es obtener una beca deportiva que me permita desarrollarme como jugadora. Ciertamente que todavía falta mucho para considerar dar el paso desde el amateurismo, pero jugar a nivel profesional es uno de mis grandes sueños, aunque todo dependerá de mi crecimiento como jugadora en los próximos años”, dijo.
En este punto sueña con seguir los pasos de Nelly Korda, la estadounidense que ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. “Creo que es un gran ejemplo a seguir, lo mismo que Lexi Thompson y Michelle Wie. Pero habrá que esperar”.
En cuanto a sus jugadores favoritos mencionó a Rory McElroy, Tiger Woods, Jhonattan Vegas y el colombiano Nicolás Echevarría, quien se apuntó recientemente el triunfo en el Cognizant Classic, competencia del PGA Tour.
“Al obtener en 2019 el primer lugar en el Campeonato Nacional en la categoría Infantil C, nació en mí la pasión por el golf”.
Amistades y preferencias
Michelle ha sabido crear un entorno agradable alrededor del golf, lo cual ha hecho más fácil manejar la presión de los torneos. “He hecho buenas amigas en el golf, compañeras como María Mercedes Tablante, Isabella Flores, Ghia Díaz, María Angeles Lozada y Kamila Prieto, desarrollando una sana relación con todas ellas a nivel competitivo. Aparte he cosechado amistades en Colombia, Brasil y Argentina, llevando adelante una competencia leal y sana”.
Por otro lado, Michelle Barrios destacó la labor que viene desarrollando la Federación Venezolana de Golf, sobre todo en el área de las categorías menores. “Me alegra mucho que la Federación apoye la Gira Oriental, así como los torneos en Barquisimeto y Valencia, de mis sedes favoritas, en las cuales es un placer jugar. Igualmente, los Interclubes de Menores han sido un gran acierto de la FVG”.
Pero no todo se circunscribe al golf en la vida de Michelle, también hay un espacio para otros deportes como el beisbol profesional. “Soy aficionada de los Leones del Caracas”, confesó para finalizar.
“Jugar a nivel profesional es uno de mis grandes sueños, aunque todo dependerá de mi crecimiento como jugadora en los próximos años”.
Fotos: Cortesía