Bettsimar Díaz honra lo que le ha sido entregado
Por Mónica Gómez: Como músico y además escritora, abogada, productora, e hija y mánager del legado de Simón Díaz, durante años ha entendido e impulsado la presencia de su padre
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La música del maestro Simón Díaz representa la transición de la vida rural a la vida urbana del venezolano. Contextualiza y pone en nuestra dinámica diaria los cantos de ordeño y de trabajo, las jornadas y toda la ingenuidad del país en toda su poesía.

Bettsimar Díaz, como músico, escritora, abogada, productora, e hija y mánager del legado de nuestro querido Tío Simón, durante años ha entendido e impulsado la presencia artística de su padre.

Los ensayos del concierto de estreno de una pieza del maestro Paul Desenne, la Hipnosis mariposa, son una glosa y para Bettsimar Díaz, además, una experiencia que recuerda con intensidad.

“Yo escuché Hipnosis Mariposa por primera vez en el estreno de esa obra. Para mí escuchar la música de mi padre en ese lenguaje, en ese formato, ver cómo se transformaba una melodía que mi papá cantaba apenas con el cuatro, y recordar la forma de mi papá de acompañarse con la yema de los dedos, pues ni siquiera rasgaba el cuatro con las uñas, fue un momento especial”, destaca.


Los años vividos quedaron plasmados en numerosas fotografías

Explica que fue todo un proceso “salir de ese recuerdo que tengo de él, interpretando sus pequeñas tonadas, y proyectarlo en un espectáculo multivoces, multiinstrumentos, a cargo de la batuta del maestro Gustavo Dudamel”.

Años después la escuchó en el Carnegie Hall de Nueva York y allí pudo “ver” esa música materializada en imágenes. Según explica, la Hipnosis mariposa “no se escucha, se ve, y pude ver los pajaritos, las vacas, ese acompañamiento natural que tiene la canta de faena, la canta de trabajo, se acompaña del agua, de los pasos del caballo, las dos formas de tonada que hay: una que es de arreo, caminando, es decir, transportando el ganado de un lugar a otro; y la otra que es de ordeño, más íntima”.

Otro de los momentos esenciales en la música para Bettsimar Díaz fue escuchar, en un mismo concierto, las cinco tonadas que el maestro Juan Carlos Núñez desarrolló como arreglista y compositor.

“Él convirtió esas tonadas en un ejército. Uno siente una fuerza, una preparación, como si fuera una auténtica defensa nacional con esas tonadas. Él les dio un carácter de himno, de densidad única. Ahora bien, si él no lo escribe uno no sabe que esa obra esconde eso”.

Asegura que él quería escribir estas obras. “Yo estuve muchas veces con Juan Carlos y mi padre, y él se lo dijo: ‘Simón necesito dedicarme a escribir esto’. Se acercaba la celebración de los 50 años de vida artística de mi papá y la celebración de sus 70 años de vida, que lo hicimos en el Teresa Carreño. Entonces mi papá dijo ‘ok, vamos a hacer una cosa, encárgate, échale pichón a esto, yo te apoyo económicamente para que no hagas más nada, y si tienes las obras listas para julio de 1998 las hacemos en el Teresa Carreño, en ese concierto', y así fue".

En ese momento se lograron los libros de la recopilación de la música del maestro Simón Díaz, disponible en las bibliotecas de los núcleos del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela.

“Yo me di cuenta con el tiempo que la obra de Simón Díaz, si no estaba escrita en partitura, iba a sucederle lo que sucedía cuando uno jugaba el telefonito: que tú le decías un secreto a otro niño, ese niño lo repetía a otro y este a otro y luego descubrías que el último niño decía una cosa que no tenía nada que ver con el primero. Y yo pensé que de aquí a muchos años, cuando tú quisieras saber La Tonada de Luna Llena, probablemente ibas a tener la versión cercana de alguien y no la versión original”, reflexiona.

Fue en ese momento cuando Bettsimar se dedicó, con una copista de la Schola Cantorum, Flor Martínez, entre otras cosas, a “transcribir la voz de Simón Díaz, en su tonalidad y en su tiempo, a una simple partitura de un pentagrama único con línea de voz, línea melódica. ¿Por qué? Porque al no hacerlo de la forma tradicional, tomas la canción y la metes en el tiempo que presumes va la canción. Y yo pensé que no, porque si Simón alargaba una nota, dos, tres, cuatro compases y en la segunda vez después del puente lo volvía a repetir, eso no era casual, así que eso debía estar indicado”, señala.


El acercamiento entre ambos tendió los puentes hacia la música

Una misión cumplida

“Rescatamos, dentro de la música, la realidad exacta que él dictó en sus primeras versiones grabadas. Me decía un músico ‘eso así es muy difícil’. Y la verdad es que yo no estoy aquí para hacerlo fácil, sino para hacer lo real; porque yo no fui quién escribió eso”, recalca.

Vale la pena recordar el concierto de Plácido Domingo con el maestro Simón Díaz y la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela.

Bettsimar comenta que ese concierto fue algo extraordinario para Venezuela. “Fue una demostración maravillosa de la música venezolana en la voz de Plácido Domingo, quien termina con una triada de canciones: Ansiedad, Caballo Viejo y El Alma Llanera; y claro, que Simón en ese momento se parara a cantar al lado del tenor fue para nosotros algo extraordinario. Fue un momento de los que yo llamo glorioso porque Venezuela ha tenido esa fortuna”.

Para la época el maestro José Antonio Abreu hablaba del Programa Alma Llanera para multiplicar la música venezolana. “Yo lo recuerdo en conversaciones con mi papá, él le decía ‘Simón, tenemos que hacer esto juntos’, y por supuesto que mi papá le decía que cómo no, claro que sí. Yo me imagino que la enorme cantidad volcánica de proyectos que entraron en la vida del Sistema no permitió concretar eso con más antelación, pero nunca es tarde, y yo creo que Simón siempre estará allí y el maestro Abreu también”, expresa Bettsimar Díaz.

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En honor a nuestro amado Tío Simón, en el día de su natalicio, los integrantes del Programa Académico Orquestal [@programaorquestal] y el Programa de Música Popular [@programa.musicapopular], muestran los resultados de los estudios a distancia que junto a sus padres han realizado desde casa interpretando la obra 'Qué vale más' para recordarlo y mantener viva su memoria, a pesar de las nuevas realidades impuestas por la cuarentena social del Covid-19. Te invitamos en estos tiempos de siembra de conciencia a unirte a la campaña #QuédateEnCasa, a pasar esta cuarentena social, en armonía. Seguimos haciendo “Música para todos”. Asimismo, enviamos un especial agradecimiento a todos los gerentes estadales, directores de núcleos, profesores y especialmente a los jóvenes, niños y niñas que participaron en esta pequeña muestra. También a sus padres y representantes por la motivación y apoyo a todos estos músicos en formación. @elsistema_ @elsistemazulia @elsistemafalcon @elsistemalara @sistemacojedes @elsistema.lagunillas @sistemaguarico @bettsimardiaz @ascanioandres @jhosepmendoza #SomosElSistema #CulturaDePaz #LaMúsicaSigueSonando #MúsicaParaTodos

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Fotos cortesía de El Sistema