Tipos de limpiadores para una piel perfecta
Simple pero importante. Descubra las diversas opciones que tiene a la mano para limpiar el rostro de manera cuidadosa pero efectiva
      A-    A    A+


Muchas veces las personas se enfocan más en cómo hidratar de manera correcta el rostro, pero no como debe ser la limpieza y los productos adecuados para el mismo. Conocer los distintos limpiadores que se tienen a la disposición es importante si se desea tener una piel radiante y libre de impurezas que, con el tiempo, pueden generar estragos en la piel como espinillas, puntos negros, manchas, envejecimiento prematuro, entre otras.

Una característica importante de la piel es que protege al organismo de los efectos que puedan producirse en el mundo exterior. Desde luego, esta característica acarrea consecuencias como insolación, acumulación de suciedad de diversos contaminantes ambientales y el uso indebido de productos comerciales.

Como es claro, un paso tan simple puede tener mucho significado a largo plazo, asegurando lozanía, brillo y sentirse bien consigo mismo, puesto que la apariencia del rostro puede afectar significativamente la autoestima de las personas.


Los tónicos suelen hacer el papel de doble limpieza / Freepik

Tipos de limpiadores

En el mercado existe una amplia variedad de productos de limpieza facial, esto con el fin de adaptarse a los gustos y necesidades de cada persona. La dermatóloga británica Anjali Mahto presenta la siguiente clasificación.

Barras de jabón. Lo mejor es evitarlas para la limpieza facial. Pueden ser agresivas para la piel delicada de la cara y tienen la capacidad de afectar la función normal de la piel. Pueden eliminar las grasas o lípidos de la capa superficial, un aspecto que puede afectar la barrera de la piel. Si la misma se ve comprometida, la pérdida de agua a través de la piel se acelera, lo cual conlleva a la sequedad. Las personas con piel grasa no tendrán problema si las utilizan de vez en cuando pero no deben acostumbrar su uso.

Limpiadores espumosos. Excelentes para las pieles grasas o propensas a las imperfecciones. El producto se mezcla con agua y, al mojarse, forma espuma.

Limpiadores no espumosos. Son una opción más suave y no forman espuma al mezclarse con agua. Son eficaces para las pieles secas o sensibles. El principal problema es que pueden dejar residuos y, debido a esto, muchas personas creen que la piel no queda completamente limpia.


La limpieza del rostro garantiza lozanía y hace efectivo el proceso de hidratación / Pexels-francesca-zama

Leches limpiadoras. Se utilizan con la ayuda de un copo de algodón. Disuelve el sebo y la suciedad, perfectas para pieles secas ya que pueden tener un efecto hidratante.

Tónicos. También se utilizan con la ayuda de un copo de algodón. Son populares y es común usarlos luego de limpiar el rostro con agua y jabón. Se utilizan para asegurar una limpieza efectiva y reducir el tamaño visible de los poros. Suelen elaborarse a base de alcohol, lo que a veces puede generar sequedad e irritación, por lo que debe usarse de manera prudente. Pueden utilizarlo las personas con piel grasa o propensa a padecer acné.

Aguas micelares. Utilizan diminutas micelas (partículas de aceite limpiador) suspendidas en agua para extraer las impurezas de la piel. Utilizarlas como limpiador principal puede requerir el uso de mucho producto y tiempo, por lo que pueden ser una excelente opción para una segunda limpieza que elimine algún resto de producto que haya quedado después de una limpieza con agua y jabón. Pueden ser útiles para todo tipo de piel, pero la experta expresa que son una opción interesante cuando no se dispone de agua.

Aceites faciales. Se promocionan como productos que van bien para todos los tipos de pieles, incluida la piel grasa. La teoría dice que “las sustancias similares se disuelven entre sí” y que, por lo tanto, el aceite disolverá el sebo. La especialista afirma que ha visto poca evidencia científica que avale la afirmación de que el aceite facial es bueno para las personas con tendencia a padecer acné, por lo que aconseja que evite estos productos a menos que tenga la piel seca o muy seca. Los aceites pueden estimular la formación de espinillas.


Cada limpiador cubre una necesidad, debemos saber cuál nos puede beneficiar / Pexels-shiny-diamond

Cinco reglas a la hora de limpiar la piel

Mahto comparte las siguientes reglas a la hora de querer realizar una limpieza efectiva y beneficiosa para la salud facial.

● Límpiate la cara por la mañana y por la noche. La limpieza por la noche es especialmente importante para eliminar el maquillaje, el protector solar y las partículas de contaminación que se están en contacto durante el día. Si no lo haces, pueden aparecer erupciones, imperfecciones y quizá incluso envejecimiento prematuro de la piel.

● Las toallitas faciales están prohibidas, a menos que se utilicen como último recurso en el gimnasio o fuera de casa. Esto se debe a que pueden provocar irritación cutánea y básicamente se limitan a arrastrar la suciedad, el maquillaje y los aceites por toda la superficie de la piel —no conseguirás una limpieza a fondo—.

● Si utilizas agua, siempre debe estar tibia. No utilice agua ni muy caliente, ni muy fría. El agua fría es menos eficaz para eliminar los aceites de la piel y el agua caliente puede provocar sequedad e irritación de la piel.

● No aplique nunca un limpiador facial directamente sobre la piel seca. Debe estar previamente humedecida ya que puede producir sensibilidad.

● Utiliza siempre una toalla para secarse la cara con suaves palmaditas. No frote enérgicamente la piel al secarla, ya que esto puede irritarla innecesariamente.