Larissa González
Ser mujer ha sido, desde siempre, un acto de valentía; una lucha constante por derechos y espacios que la justicia nos debía.
Esa lucha tiene hoy un rostro profundamente nuestro: El Día de la Mujer Venezolana, con una resiliencia que sobrepasa cualquier límite, hemos llevado el hogar adelante en los tiempos más difíciles, transformando la escasez en sustento y el cansancio en fuerza.
Hemos sido el pilar de familias que la distancia ha fragmentado, sosteniendo con sacrificio una carga histórica que pocos logran dimensionar, pero que nosotras llevamos con una dignidad inquebrantable.
Nuestra trayectoria está marcada por esa entrega: Somos quienes hemos alzado la voz, pero también las que resisten en silencios que el mundo a veces no quiere mirar. Esta batalla no se detiene; es diaria y sin tregua.
A pesar de los obstáculos, seguimos abriendo caminos donde parecía no haber salida, abriéndonos paso a fuerza de voluntad en terrenos difíciles para asegurar un futuro mejor.
Hoy les invito a la reflexión: a honrar la senda recorrida y a reconocer el valor de lo invisible.
Que este día sea un abrazo de gratitud para la mujer que lucha, la que sostiene y la que sueña. “Es momento de reconocer nuestro esfuerzo para, finalmente, permitirnos caminar un poco más ligeras."