Ahora más que nunca, en esta hora decisiva, el trabajo por transmitir la memoria histórica de nuestro pueblo tanto del pasado como en la modernidad, debe convertirse en un acto político, ético, educativo
ESPACIO VITAL LEBENSRAUM
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Miguel Truzman Tamsot
El 09 y 10 de noviembre se cumplieron 87 años de la llamada Noche de los Cristales Rotos (Kristallnacht), un Pogromo que derivó en la destrucción de más de 7.500 negocios judíos, cuyas vidrieras quedaron esparcidas por diferentes calles de ciudades y pueblos Alemanes, el incendio de por lo menos 267 Sinagogas, 91 judíos asesinados, más de 30.000 arrestados y llevados a campos de trabajado, todo esto organizado, promovido y alentado por el régimen nazi, que inicio el camino ya no solo de la segregación civil y política normadas en las leyes de Núremberg de 1935, sino del acoso y coacción física.
A pesar de que justamente, un 08 de noviembre, casi coincidente con los días de Kristallnacht pero de 1950, se celebró la Convención Europea sobre Derechos Humanos, la cual está arribando a su 75 aniversario, pero que no ha podido detener las actividades antisemitas e inclusive nazis, como la descubierta hace pocos días por la Policía Alemana de la ciudad de Hanau con decenas de esvásticas pintadas con sangre humana sobre más de 50 vehículos, buzones de correo y fachadas de edificios.
A pesar de los 6 millones de judíos asesinados en forma inmisericorde primero en las plazas, en los poblados, en los campos y bosques, tirados en fosas comunes para luego pasar a la industrialización de la muerte a través de las cámaras de gas en 6 campos de exterminio, a saber: Auschwitz-Birkenau, Belzec, Chelmo, Majdanek, Sobibor y Treblinka.
A pesar de que ha quedado demostrado históricamente, que las atrocidades vienen precedidas primero de rumores, luego de discursos cargados de prejuicios, de odios, de teorías conspirativas, narrativas creadas y diseñadas para demonizar al judío en cualquier época, lugar y a partir de 1948 para deslegitimar, aislar, boicotear y por qué no, destruir a Israel, el Judío entre las naciones.
A pesar de las falsedades repetidas una y mil veces de la ocupación, apartheid, exterminio y hambruna en Gaza, en donde por primera vez en la historia, el supuesto factor objeto de genocidio, ha rechazado diversas propuestas para un cese de las hostilidades. Se imaginan a los Nazis ofreciéndole a los Judíos el cese de la persecución y exterminio y estos le digan que no?
A pesar del esfuerzo titánico de Instituciones como Yad Vashen, CAIV y B’nai B’rith, por solo citar algunas, en trasmitir testimonios de las víctimas de la Shoa y sus descendientes, de esclarecer el conflicto primero Árabe-Israelí, luego Palestino- Israelí, para culminar con el conflicto actual entre Irán y los factores del Islam radical que desean y tienen la firme intención genocida de desaparecer a Israel;
A pesar de todo esto, no se ha podido mitigar ese odio visceral ancestral, que es el antisemitismo puro o disfrazado de antisionismo, que se extiende y amplifica, como el rocío que cubre los campos al amanecer.
A pesar de solo haber transcurrido poco más de 8 décadas de Kristallnacht lo que en procesos históricos es insignificante, un nuevo Pogromo sucedió a los judíos y esta vez también a no judíos, cuando hace apenas poco más de 2 años, las hordas terroristas de Hamás, la Yihad Islámica y un grupo de civiles palestinos, invadieron el sur de Israel arrasando todo a su paso, un festival de música por “la paz”, las aldeas agrícolas (kibutzim) la vida de 1.200 personas se perdieron en pocas horas y de una forma indescriptible.
Como si esto fuera poco, al terminar la invasión, los terroristas se llevaron a 251 rehenes, bebés con su madre, abuelos, familias enteras, arrojados a las catacumbas subterráneas de Gaza, en donde todavía al día de hoy quedan 4 cuerpos que esperamos puedan ser devueltos para su descanso eterno en la tierra de Israel.
El Islam radical, quiere su Espacio Vital, su LEBENSRAUM, que al igual que Hitler, pregonan por una intifada global para apoderarse del mundo y crear el ansiado Califato.
El antisemitismo es una herramienta que busca conquistar tus miedos, tus frustraciones y convertirlas en poder, lo hemos visto en la reciente elección en Nueva York de Zohran Mamdani, en la mismísima capital financiera de EEUU, es un campanazo que no puede pasar inadvertido.
Ahora más que nunca, en esta hora decisiva, el trabajo por transmitir la memoria histórica de nuestro pueblo tanto del pasado como en la modernidad, debe convertirse en un acto político, ético, educativo, no para revivir el inmenso dolor producido, sino para evitar que ese dolor vuelva a repetirse.