Es una artista multifacética y de belleza clásica, referente de elegancia y versatilidad. Sin embargo, sus grandes virtudes son la naturalidad y la transparencia, que le han permitido conectar con el público a lo largo de su carrera. Hoy se encuentra en un punto de plenitud y madurez, pero con deseos por materializar y propósitos por cumplir
Fotógrafo: Gabriel Solan @gabrielsolan.
Maquillaje: Gustavo Nevado @nevadomakeup.
Vestuario: BE FASHION NEW YORK @befashionny
Alexandra se define a sí misma como una mujer honesta y espontánea. Pese a ser actriz, en la vida real no finge sus emociones, ni interpreta personajes propios de melodramas o comedias. No se anda con máscaras para agradar. Por el contrario, su carta de presentación es su naturalidad y transparencia. Cuando está feliz, se nota. Ríe a carcajadas, contagiando a los demás de inmediato, convirtiéndose en una reacción en cadena. Consciente de ello, comenta que su risa es, quizás, su rasgo más genuino y distintivo. “Es 100% yo, me río con todo. Tampoco sé fingir una alegría que no siento. Mi risa refleja lo auténtica que soy”.
Sumada a su indudable belleza -proveniente de una preciosa mezcla cultural de madre alemana y padre venezolano-, la autenticidad es una cualidad que la ha acompañado durante su carrera, ya que forma parte de su personalidad. En sus distintas facetas siempre se encuentra presente, y cree, es lo que le ha permitido conectar con el público a través del tiempo. En esta conversación Alexandra nos permite conocerla más de cerca, revelando a Con Clase detalles que guardan relación con su vida profesional y personal.
La esencia de una mujer multifacética
Protagonista de cine, modelo, animadora, locutora, empresaria y emprendedora, sin olvidar sus inicios como miss y su título universitario como publicista. Alexandra Braun Waldeck, venezolana, caraqueña, nacida en el año 83, se ha paseado por distintos roles dentro del medio, demostrando definitivamente que es una artista multifacética.
Aun así, considera que hay talentos suyos que son pocos conocidos. “A mí me encanta organizar, planificar y producir. Es algo que pocos ven, pero me apasiona tanto como estar frente a la cámara. En la adaptación de la pieza magistral “Rosa de dos aromas”, del dramaturgo mexicano Emilio Carballido, en la que participo junto a María Antonieta Duque, tuve la oportunidad de ser parte de la producción recientemente, además de interpretar a Gabriela, una mujer de clase media-alta, refinada, culta e intelectual”, asegura.
“Rosa de dos aromas es una obra que retrata la psicología femenina de forma cruda pero muy humana. Ver a dos mujeres tan distintas unirse por una circunstancia adversa, con ese humor negro tan inteligente, es una lección de sororidad y fortaleza que no pasa de moda nunca”.
Además de protagonizar esta obra y trabajar en la producción teatral, ¿en qué otros proyectos se encuentra involucrada actualmente?
-Continúo enfocada en el teatro. Estoy trabajando en otras obras como: “Exit” y “Relatos Borrachos”. También sigo con la producción de mi canal de Youtube Panorama de la belleza, activa en la conducción de eventos corporativos de alto nivel y con marcas que se alinean con mis valores.
¿Cómo cree que el teatro guarda relación con la autenticidad que posee?
-El teatro es magia pura. No hay filtros ni ediciones, es una conexión energética inmediata con el público. Esa retroalimentación instantánea, es decir, la risa, el silencio o el aplauso, es lo que nos mantiene humanos y vulnerables. El teatro tiene esa verdad que ningún otro medio posee y me atrapa definitivamente.
¿Y el cine?
-El cine es la eternidad. Es la posibilidad de vivir mil vidas en una. Tengo proyectos en puerta para filmar fuera de Venezuela este año, buscando siempre historias que me reten actoralmente.
¿Qué personaje considera ha sido significativo en su rol como actriz?
-Sin duda alguna, mi personaje en la película “Uma: Más allá del amor”, dirigida por Alain Maiki y estrenada en 2018. Ese papel me trajo muchísimas satisfacciones internacionales y me permitió explorar una vulnerabilidad muy profunda que marcó un antes y después en mi carrera cinematográfica.
¿Cuál ha sido el secreto para mantenerse vigente en sus distintas facetas artísticas?
-La clave ha sido la adaptación. No le tengo miedo a las nuevas plataformas. Por ejemplo, he aprendido que las redes sociales no son solo para publicar fotos lindas, sino para generar comunidad y contenido de valor. Además, me reinvento estudiando constantemente, ya sea actuación, marketing o nuevos idiomas.
Un camino de conexiones y sueños
Responsabilidad, elegancia y honestidad son valores que considera ven las marcas en ella a la hora de establecer alianzas. “Solo trabajo con propuestas que compartan mi estilo de vida. Creo que eso también conecta con la audiencia, el hecho de ser real y coherente con mis acciones. Si recomiendo algo, es porque realmente creo en ello y quiero compartirlo”.
¿Qué temas le interesan comunicar?
-Temas como el empoderamiento femenino a través del trabajo, no desde el discurso, sino desde el ejemplo. Como ser humano, me importa también resaltar la cultura venezolana.
¿Con qué sueña Alexandra Braun como profesional?
-Sueño con seguir internacionalizando mi carrera actoral y, por qué no, llegar a producir una película de gran escala que gane premios en los festivales más importantes del mundo, dejando el nombre de Venezuela en alto.
¿En qué punto de su vida se encuentra el día de hoy?
-Me encuentro en un punto de plenitud y madurez. Hoy diría que la constancia tiene sus frutos. Me siento una mujer que ha aprendido a disfrutar el proceso tanto como el resultado. Estoy en un equilibrio perfecto entre mi vida personal y mis ambiciones profesionales.
Con los pies en la tierra
Considera que su familia ha sido su ancla en este transitar como artista. “Son las personas que me mantienen con los pies en la tierra y quienes me aman por quien soy, no por lo que represento ante las cámaras”, asegura. Se refiere a su madre Ilse Braun, su hermana gemela Karina Braun, su sobrina, y su esposo, el también actor Adrián Delgado, con quien contrajo nupcias en 2022, luego de un largo noviazgo. Sobre su vida personal, comparte pormenores.
¿Cómo han logrado Adrián y usted hacer equipo profesionalmente hablando?
-Adrián y yo somos un equipo porque nos respetamos profundamente. Yo admiro de él su paciencia y su técnica actoral impecable. Él es mi gran maestro. Creo que él admira mi determinación y capacidad creativa. Juntos nos complementamos en lo profesional y en nuestra vida como pareja.
A nivel personal, ¿qué proyectos le gustaría consolidar en conjunto?
Mi mayor proyecto personal es seguir construyendo un hogar lleno de paz y amor. La estabilidad familiar es la base que me permite volar alto profesionalmente.
Belleza de adentro hacia afuera
En su canal de Youtube Panorama de la belleza, Alexandra brinda a sus seguidores diversos consejos episodio tras episodio. Por medio de entrevistas cercanas a expertos e invitados especiales, revela cómo lograr la mejor versión de sí mismo, presenta tratamientos estéticos fundamentados y brinda tips de cuidado para lograr el anhelado equilibro entre verse y sentirse bien.
¿Qué representa la belleza para Alexandra Braun?
-La belleza para mí es actitud y coherencia. Es un medio tan competitivo, la verdadera belleza es la que emana de estar bien consigo. Si una persona se siente bien por dentro, se nota por fuera.
¿Usted cómo equilibra el hecho de verse y sentirse bien?
-Es un compromiso diario. Alimentación balanceada, pero sin privarme de lo que me gusta. Hago ejercicio, soy constante con el entrenamiento funcional. Tomo mucha agua y nunca duermo con maquillaje.
¿Qué rituales de belleza podría compartirle a nuestras lectoras?
Aconsejo aplicar protector solar tres veces al día para el cuidado de la piel. Yo uso aceites naturales para el cuerpo. Me gusta tomar té, realizar cinco minutos de meditación al despertar y pilates tres veces a la semana.
“Soy una fiel creyente que la belleza empieza por una piel sana. Me gusta la marca Clarins porque combina la ciencia de las plantas con texturas increíbles. Siento que realmente respetan la barrera de la piel y ofrecen resultados reales sin ser agresivos; es ese "glow" natural que todas buscamos”.
Una mujer Con Clase
Alexandra cree que se nace con esencia, pero “la clase” se pule con la educación, el respeto y el trato hacia los demás. La clase no es dinero, es educación y la elegancia moral. “La empatía y la seguridad en sí misma son valores que tiene una mujer que goza de esta virtud aprendida. “Una mujer con clase no necesita gritar para ser notada, su presencia y su educación hablan por ella”, dice.
¿Disfruta de la vida sibarita de Caracas?
-Si. Me encanta conocer más de la gastronomía caraqueña. Visitar nuevos restaurantes es un plan que me fascina, al igual que disfrutar de una buena tarde de teatro y catas de vino.
En un break
¿Qué actividades usted realiza?
Hago pilates, veo películas y viajo.
Si su vida fuera una película, ¿cuál sería su nombre?
Se llamaría "Entre Sueños y Realidades".
Predilectos por Alexandra Braun
Película: El Pianista. Es una obra de arte sobre la resiliencia. Me conmueve ver cómo el arte (en este caso la música) se convierte en el único refugio y motor para sobrevivir en medio del caos más absoluto.
Libro: Perlas Falsas de Mónica Montañez. Este libro habla de las apariencias, de lo que intentamos proyectar y de lo que realmente llevamos por dentro. Es una crítica social muy aguda con la que es imposible no sentirse identificada en algún punto.
Marca de moda: Prada para mí representa el "lujo intelectual". Es moda que destaca por medio de cortes impecables, innovación en materiales y una elegancia que se siente moderna y clásica a la vez.
Actriz que sigue: Anne Hathaway. Admiro su evolución. Pasó de ser la cara dulce de Disney a ser una actriz de una versatilidad impresionante, ganándose su lugar con papeles arriesgados y una técnica impecable. Además, siempre proyecta una elegancia muy fresca en cada red carpet.
Artista que admira: Meryl Streep. La admiro no solo por su talento camaleónico, sino por su ética de trabajo y la forma en que ha manejado su carrera con dignidad y fuerza. La excelencia y la constancia son la clave para dejar una huella imborrable, y ella es la prueba viviente.