ENTRETIEMPO 2.0
LA ANTROPOLOGÍA Y EL FÚTBOL .
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Juan Carlos Alvarez
Profesional de la Salud, Escritor, Productor, Locutor, Comentarista Deportivo,
Miembro del Comité de Nominaciones Salón de la Fama del Fútbol Venezolano. 
Director 325 Magazine.
Instagram: @juankasoccer14
@juankasoccer

La tarea de establecer un proyecto de trabajo a mediano o largo plazo, para un club de fútbol o para un seleccionado nacional, requiere de un meticuloso estudio del grupo a contratar y de quien estará al frente, en este caso el Entrenador.

No es lo mismo ir en búsqueda de un entrenador, para que dirija a un club, que a un entrenador, para que dirija un seleccionado nacional.
En esta edición, me dedicaré a la relación entrenador y seleccionado nacional, tarea compleja que requiere de un minucioso seguimiento de los posibles elegidos y, en la escogencia final del entrenador y su grupo de trabajo.

La elección de un seleccionador nacional de fútbol, pasa por evaluar previamente su certificación oficial ante FIFA y las correspondientes confederaciones donde ha trabajado, lo que permite avalar sus conocimientos, su filosofía de juego, capacidad táctica, y de comunicación, experiencias, idiomas, liderazgo; estos detalles permitirá a quienes lo contratan, analizar sus habilidades en el manejo del vestuario, los egos, las motivaciones, el manejo de valores como el trabajo, el respeto y la disciplina, siendo esencial y de suma importancia que exista una comunicación efectiva y la capacidad para transmitir conceptos tácticos y de motivación hacia los mismos, así como la habilidad para resolver conflictos, lo que significa que deben evaluarse las reacciones de ese futuro cuerpo técnico, ante la presión y al mismo tiempo, saber tomar decisiones estratégicas rápidas y asertivas. Esto último, demostrará la capacidad de trabajo en equipo.




Quería llegar hasta acá, para dejar sentado lo básico e importante, de tener claro los factores que ayudarán a elegir al entrenador adecuado para cada seleccionado nacional y tomar en cuenta que normalmente se dejan de lado factores de mas alto relieve como la antropología, que es una ciencia social y natural, que estudia al individuo de manera integral y tomando en cuenta sus características biológicas, sociales y culturales. De esta forma, se busca conocer y comprender la diversidad humana, su evolución, su comportamiento y las estructuras sociales y culturales del pasado, presente y sus formas de vida. Esta ciencia no se conforma con ver al individuo en un solo ángulo, sino que combina perspectivas biológicas y culturales, analizando de forma científica su evolución biológica, genética y la adaptación humana.






La antropología y la cultura de un país, moldean su seleccionado de fútbol, al convertirlo en un reflejo de su identidad, valores y estilo de vida, convirtiendo el deporte en un ritual colectivo. Logra influir en el estilo de juego, en lo técnico, en lo físico y en lo pasional, así como la mentalidad que se desarrolla ante la adversidad, la disciplina táctica y la forma en que los jugadores representan su identidad nacional, el territorio y la historia social de su población.

La identidad y estilo de juego, lo materializan las raíces culturales, que son las que definen cómo se juega. Por eso escuchamos mucho lo de la garra argentina o uruguaya, la disciplina y rigurosidad alemana o el “jogo bonito” brasilero, y estos detalles son reflejos antropológicos de la historia y valores de sus respectivas sociedades. Y es aquí, donde podemos observar los rituales que al final buscan una cohesión social, que permite ver a un seleccionado determinado, actuar como un símbolo de unión absoluta, que refleja valores sociales y nacionales. Las mismas celebraciones en la victorias o las tristezas o luto por las derrotas, evidencian sin duda la idiosincrasia de un país. La cultura influye en la disciplina, el respeto al rival y el liderazgo. Las culturas con énfasis en el colectivismo, muestran estilos de juego distintos a los países más individualistas; la forma de jugar de un seleccionado suele estar vinculada al entorno social y los estereotipos y , de esta forma considero que se va construyendo la identidad no solo de la selección, sino de todo un país en el escenario global.



Finalizo agregando, que un seleccionado nacional se convierte en un laboratorio cultural, donde se mezclan tradiciones y se proyectan los valores que una nación desea proyectar, remarcando que la ciencia social (Antropología), busca entender al fútbol de un país, como una manifestación cultural profunda, para que a través de esa comprensión, se repotencie el desarrollo integral del futbolista y el deporte en general.

Hasta la próxima edición queridos lectores, el tiempo dirá …